Nissa la belle, como la llaman los Nizardos en su himno oficial se puede convertir en un buen punto de partida hacia muchos lugares encantadadores, tanto de mar como de montaña. No es casualidad, que el aeropuerto de la Costa Azul este aqui: Todos lo que quieran llegar a Mónaco para el Gran premio o las modelos, o llegar a Cannes durante el festival, tienen que pasar por Niza. Y esta es la razón por la cual la vida en el centro es tan cara. Sin embargo, si te alejas algunos cientos de metros, se pueden encontrar restaurantes auténticos y tiendas con buenos precios. A lo largo de rue de la Repubique, la calle por donde pasa el tranvía y que una época era el inicio del camino hacia italia conectando con la ruta de Turín, hay algunas vinotecas donde se come bien.

Puerto de Niza

También en el barrio judío en la rue Vilermont, detrás de la Gare central, hay algunos pequeños restaurantes tranquilos, cada uno con su jardín delante, en su mayoría negocios familiares que han ido pasando de generación en generación. Hay que evitar las Brasserie, que están en todas partes, y donde se sirve comida caducada en platos muy grandes y se pagan precios caros. A los que aman el pescado crudo, y el olor a pescado crudo, siempre está el Café de Turin, en Place Garibaldi. El lugar preferido de muchos Italianos que vienen aqui de vacaciones y no saben que a 500 metros de distancia La Virginie, en la esquina de la Gare de Riquier, se comen los mismos combinados de mariscos, pagando la mitad y sin mojarse los pies en los ríos de agua que salen de los tanques de peces.


En el puerto de Niza, a ambos lados, hay restaurantes simpáticos como la Zucca magica* a la derehca y la cantina a la izquierda. Junto a la cantina, para el que le gusta la cerveza, el mejor pub irlandés de la ciudad. Las mesas de la terraza siempre están más llenas porque la cerveza con el color del atardecer tiene un color más bonito. El puerto no es muy grande, pero su olor y su ruido, especialmente temprano en la mañana, explican mejor que ningún artículo, las razones por las que uno decide vivir aqui.


La vida nocturna de esta ciudad, no se puede comparar a la movida española o a la de la rue Estienne d’Orve detrás del puerto de Marsella,`pero hay algunos lugares abiertos hasta tarde y muchos bares y cafés artísticos donde puedes enganchar algún pedazo de pan con salami gratis si te caes por allí la noche del Vernissage. Los mejores pubs se encuentran en la zona antigua, Vieux Nice, algunos para uso exclusivo de la comunidad de habla inglesa o todos aquellos que les gusta beber mucho y mal como Wayne´s y Ma Noland cerca de la place del palacio de justicia. Luego hay bares donde suena música en vivo como Blue Whales o Shapko, en place Rossetti, y un par de bares abiertos hasta las 4 de la madrugada, siempre y cuando los baldes de agua y los insultos en Nizardo no te asusten. Son todos los locales de Cour saleya, en algunos incluso se baila salsa, los mismos donde cada mañana está el mercado de las flores; por la noche siempre hay algún pétalo, que se les escapa a los eficientes relolectores de basura, pegado al asfalto. Y si levantas la vista puedes ver an la colina del castillo la cascada artificial, iluminada por la noche hasta una cierta hora, después se cierran los grifos.

Plaza Garibaldi Niza


Niza es una ciudad deportiva, casi todos hacen footing en la Prom, demostrando una tenacidad que desperdicia todo el cemento, y que se usa menos en otros momentos de la vida que sería más útil. cada año se celebran muchos eventos deportivos y maratones para atletas y ancianos. Se puede recorrer toda la ciudad con las bicicletas públicas Vélo Blue que se alquilan por unas cinquentamil liras al año (unos 25 euros) pero hay que tener cuidado cuando se elije una porque puede estar sin frenos o con una rueda desinchada. Sucede raramente, pero mejor darse cuenta antes de salir. Se puede ir en bicicleta, por ejemplo, por una zona que ha estado pulida en los últimos años, Saint Roch, para hacer la compra en el major mercado de la ciudad, donde la mayor parte de la clientela la forman ancianas italianas, o de origen italiano. la fruta y la verdura se pueden comprar también en el centro, en los supermercados, pero no tienen sabor y cuestan un ojo de la cara.

Nizza no es solamente un un matadero para viejos parisinos retirados, mouroire, como la llaman los jóvenes. Basta estar alejados del centro y de las zonas que se consideran elite para descubrir la verdadera ciudad, esa que lleva el espíritu de un país que nunca ha existido como Italia, aqui la puedes sentir y ver cuando te lían en las plazas, o te escupen en la cabeza en los callejones de la ciudad vieja, o cuando te sientas en la terraza del Sully y te das cuenta que han cambiado los camareros por tercera vez en una semana porque contratando extras se ahorra en los contratos. pero Niza es Italiana también en otros aspectos no descritos hasta ahora y que hay que descubir por uno mismo.

Pescadores en Niza


En cuanto a las exposiciones y las veladas culturales, excepto algunos grupos cerrados, no hay mucho que destacar. La administración municipal prefiera mantener a la gente en una feliz ignorancia, llenándolos de tecnología ofrecida cada vez más barata, a veces gratis, ofreciendo una imagen de la ciudad que traerá buenas divisas extranjeras, pero que non respeta el verdadero espíritu de los Nizardos, con razón siempre enfadados. En el aeropuerto se distribuye una revista gratuita, de la que ni recuerdo el nombre, en la que no se habla la región ni de la ciudad del punto de vista turístico, pero se anuncian las novedades en moda y cine. Por esto, para el que quiera alimentar el espíritu tienen que buscar en la lineas de “La Strada”, una guía cultural que se distribuye gratuitamente en Garibaldi o el cine Mercury y buscar en lugares donde se expone y se escucha buena música como “La Station” el antiguo matadero, convertido ahora en una gran sala de exposiciones. incluso el “Nice matin” periodico más difundido en la Riviera Francesa, se reparte a veces de forma gratuita en las plazas, solo que desde hace dos años no tiene sección cultural.


Hasta el 2010 se celebraba el Festival de jazz de Niza en el parque de Cimiez, un lugar del que no hemos hablado pero que vale la pena visitar. Bajo las antiguas ruinas romanas, frente al antiguo Hotel Regina, actuaron artistas del calibre de Ben harper y Goran Bregovich y los mejores artistas de Jazz y Blues. Ahora el festival se celebra en el centro, en place Massena, y asisten también los turistas que pasan por casualidad y hablan a gritos durante los conciertos.

                                            
  • La Zucca magica cerró la semana pasada, se comenta que el dueño, asfixiado por las deudas, se quemó a lo bonzo.

Frank Iodice, afincado durante buena parte de su vida en la Costa Azul, ( ahora en algún lugar de cuyo nombre no quiero acordarme entre Lyon y Ginebra junto con su esposa e hija Matidita ) es un conocido escritor Italiano que ha publicado libros en diferentes idiomas, además de colaborar con revistas y publicaciones literarias en Europa y Estados Unidos. Más información sobre el autor www.frankiodice.it

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